http://www.clarin.com/diario/2005/03...es/d-02201.htm
Coria y Nalbandian
Esa gran obsesión
El fenómeno se hace más fácil de entender con un par de ejemplos que sucedieron este fin de semana en la Copa Davis. El primero tuvo como protagonista a un nene que no llegaba a los 5 años y que, desconsolado, se tiró a llorar al suelo porque no podía lograr un autógrafo de Guillermo Coria. El chico tuvo suerte que pasara el médico del equipo —Gonzalo Gómez— y éste lo llevó junto al Mago, que le firmó una pelotita. El segundo se vio en la cancha ayer, durante los festejos: Santiago Chiapa, un chico con discapacidad intelectual, cumplió su sueño y se abrazó con David Nalbandian. Ambos top ten son la cabeza visible del fenómeno del tenis argentino y son los mismos que sueñan, como miles, con ganar la Copa Davis. Clarín los juntó para charlar de sus sensaciones después de un fin de semana de gloria.
El primer tema que se trató fue el de Lleyton Hewitt, el hombre a vencer en el siguiente paso, allá en el césped de Sydney cuando promedie julio. "Ganarle en la Davis sería muy distinto, así que ojalá podamos hacerlo", explicó el unquillense, que buscará revancha ante su verdugo en la final de Wimbledon 2002 y también de este último Abierto de Australia en un infartante partido a cinco sets. Cuando le tocó responder al santafesino, dijo: "Lamentablemente en césped él es mucho mejor que yo. Me gustaría enfrentarlo en otra superficie pero si es por la Davis y tengo que saltar a la cancha, haré lo imposible por ganarle. Pero hoy hay otros jugadores argentinos delante mío en esa superficie".
—¿Creen que ganar en Australia sería como asegurarse el 70 por ciento de la Davis?
—Yo sé que es un rival muy, muy complicado y que nos van a poner una superficie en la cual el equipo argentino no se siente para nada cómodo. No sé el porcentaje, pero sé que si ganamos será un gran paso (Nalbandian).
—La confianza nuestra va a crecer muchísimo y nos van a respetar aún más por ganar en césped. Los demás países no nos van a querer enfrentar. Y no sé si será un 70 por ciento, pero sí sé que vamos a ganar una confianza y un respeto muy grandes (Coria).
—¿Este fin de semana nació la era Coria-Nalbandian para ganar la Copa Davis?
—Creo que Argentina tiene muchos jugadores para jugar bien, no sólo Guillermo y yo. Están Gastón (Gaudio), Agustín (Calleri), Guillermo (Cañas), Chela, Zabaleta y así podría seguir. Lo más importante es que el grupo esté bien y que gane juegue quien juegue (Nalbandian).
—No solamente están Coria y Nalbandian. No nos olvidemos que está Gastón, campeón de un Grand Slam. No me quiero poner el cassette, sería medio injusto y desubicado decir que nosotros dos solos vamos a ganar la Davis. Tenemos equipo, un capitán y un cuerpo técnico muy buenos. Haciendo las cosas así, como este fin de semana, no sé si este año, pero en los que vendrán tendremos la chance de poder definirla. Ojalá que no pase mucho tiempo (Coria).
El Buenos Aires respira triunfo, alegría, emoción. El aire que pasea generoso es de satisfacción y esperanza. De sueños. Por eso se le preguntó a Coria.
—¿Qué le vas decir a tu entrenador Josep Perlas cuando te pida un resumen de lo que viviste acá?
—Que fue lo más grosso que me pasó en la vida. Necesitaba sentir el cariño de la gente y no me voy a cansar de decir que lo que pasé no me lo voy a olvidar nunca. Lo que me hizo sentir Pablito (el chico con discapacidad intelectual que lo abrazó el sábado) fue muy fuerte.
—Y vos, David, ¿qué rescatarías de este fin de semana?
—La gente.
Allá van los dos gigantes de 23 años y líderes de una generación de oro para el tenis argentino. Se unen con el equipo y brindan en la carpa de BNP Paribas. Por más triunfos, claro.